miércoles, 16 de octubre de 2013

Corazón de rastro

¡¡Ah!! Mi corazón de segunda mano, comprado una mañana de domingo en el rastro está cansado... Qué largas se hacen las horas y qué cortos los momentos.Ultimamente que paso mucho tiempo sola, pensando en voz alta, con la eterna atención que me presta mi "gordo bello", claro, intento aclarar mis ideas, mis sentimientos y sobre todo mis prioridades.

Aunque si algo tengo claro, no es mucho, pero son las cosas que sé que jamás cambiarán en mi y quiero compartirlas aqui.

Primero: el mejor lugar para descansar, los brazos de mi padre.
Segundo: el mejor ataque de risa, siempre con mi sensei.
Tercero: la mejor conversación, la que me dan mis Mariposas.
Cuarto: el mejor silencio, el que comparto con la mirada de mi perro.
Quinto: la mejor comida, la que es en compañia de los mios.
Sexto: el mejor paisaje, una sonrisa.
Séptiemo: las lágrimas, de alegria.
Octavo: trabajo, el bien hecho.
Noveno: hogar, en el que alguien me espere.
Décimo: el asiento más cómodo, el del conductor de mi coche. 


Esos momentos que el silencio y la penunbra son tan especiales

Estos dias que el frío comienza a hacer presencia, estoy aprendiendo a apreciar los rayos de sol, encuentro tanta belleza en la luz, como en la oscuridad y la voz de la gente a mi alrededor tampoco está tan mal. Creo que estoy creciendo poquito a poco, con mis toques aun infantiles y mis decisiones atropelladas, mis explosiones de caracter y mi calma de costumbre.

Procuro no organizar mis situaciones como "blanco" o "negro", reconociendo que hay una hermosa paleta de colores detrás de cada momento y miles de formas de afrontar una circunstancia. Y que cada cosa ocurre por algo y siempre hay algo que hacer para cada cosa.

No me extiendo más, que empiezo a filosofar.

Un saludo a todos mis lectores! ^^


NOTA:   soy consciente de que me voy por las ramas... pero ya sabeis que algo que tiene principio y fin marcado no es lo mio!

domingo, 1 de septiembre de 2013

FLOR EN JARDIN DE ROSAS


En ocasiones me haces sentir como una rosa en un jardín de rosas... una flor más sin color ni aroma diferente o especial. Pero gracias a eso, me he dado cuenta de algo.

No soy una vulgar rosa en un jardin lleno de ellas, ¡no! Yo soy una flor silvestre que se ha abierto paso entre todas esas pomposas y bonitas plantas con sus pinchos y sus brillantes pétalos. Y no me importa en absoluto no ser el centro de atención de pasentes o fotógrafos, ni estar a la altura de la tierra, no levantando más de un palmo del suelo, porque sé que un día llegará alguien que mirará un poco más abajo y me verá, admirando mis pobres colores y mi fuerza por seguir brillando aun estando a la sombra. Con sólo esa persona que se pare a mirarme durante unos segundos, seré feliz, porque a las rosas de más arriba nadie las mira de forma individual, son un todo, un conjunto, que por separado no valen nada.

domingo, 3 de febrero de 2013

Mañana de domingo

Bueno... Después de una semana de campo, desconectada de todo, reconozco que he aclarado mucho mis ideas. Aunque no he estado parada, he tenido mucho tiempo para pensar, mientras removia la leche, mientras hacia 120 pechugas de pollo, mientras preparaba filetes de cerdo, lomo adobado, abria docenas de latas de conserva y por supuesto, fregaba perolas. 

Estos dias más que maniobras, han sido algo asi como un retiro espiritual para mi... No he llegado a lograr lo que yo quería del todo, pero me ha sido de ayuda.

Ahora que estoy sola en casa, con mi gordete dormido a mi lado, moviendo las patitas soñando, he intentado hacer un dibujjo que me habian "encargado", pero me es imposible, llevo dos horas intentandolo y no termina de quedar como estaba en mi mente, cosa que me frustra profundamente... pero me he dado un descansito para que mi inspiración vuelva poco a poco. 

Falta poco para mi cumpleaños y aunque es algo a lo que no le doy demasiada importancia de un tiempo a esta parte, reconozco que no tengo muchas ganas de que llegue. No sé si es mi parte de Peter Pan, que no quiere crecer nunca o es porque siento que van pasando los años y aun no he hecho nada de probecho con mi vida. Quizá sea porque no tengo nada de lo que creia en el pasado que habría conseguido a esta edad, pero no tengo ni pizca de ilusión de que llegue el día 13. 

No sé muy bien por qué desde que ha empezado este año estoy siendo "menos yo", ando tristona, decaida, pesimista, ¡¡¡cosa que nunca he sido!!! siempre he intentado ver el lado bueno de todo, la parte positiva de cada momento, aunque todo fuera mal, no tuviera dinero, hubiera perdido algo importante o tuviera un problema difícil de enfrentar siempre he procurado ver el lado menos oscuro, pero desde que acabó el 2012 no entiendo muy bien la razón no salgo de una zona gris y fria. Por suerte aun no es todo negro, algo que por cierto, me alivia.

El fin de semana que viene son los carnavales y la "Chibi Japan Weekend" y debería de estar emocionada, pero si me tocara entrar de guardia o no pudiera ir por lo que fuera, no me importaría. Es extraño. Llevo ahorrando para ir a la Japan mucho tiempo, intentando recortar gastos de todas partes para tener algo de efectivo para ese fin de semana poder comprarme lo que quiera, tenia pensado conseguir una cosa de cada anime que he visto (aunque es complicado) pero la verdad es que con el estado de ánimo que tengo ahora, creo que al final iré sólo un rato para no romper con la costumbre y volver a casa con mi gordito a tirarme en el sofá.

Quiero volver a ser "la yo feliz" de siempre, la chica otaku loca que siempre va dando saltitos por la calle y canturreando como si nadie la viera. Quiero volver a sentir cosquillitas en la tripa los jueves a medio día cuando suban otro capitulo de Naruto, o ilusionarme otra vez cuando llega el fin de semana y me voy a Madrid. Quiero que mis mejillas vuelvan a estar húmedas cuando escuche determinadas canciones, cuando vea peliculas, quiero volver a tener miedo de los mounstruos de debajo de mi cama y sentir que con las sábanas estoy a salvo, quiero caminar por el campo paseando con mi bebote como si fueramos a destruir un anillo o a cumplir con una misión ninja, corriendo, saltando y riendo. Caminar sola es tan aburrido.

En definitiva:  ¡¡Quiero volver a ser yo!!

v.v